martes, 21 de febrero de 2017

CÁPARRA, CIUDAD ROMANA EN LA VÍA DE LA PLATA

Si a tus peques les gusta la historia de los romanos o la están estudiando en el cole, en Extremadura tenemos varios lugares para poder enseñarles restos de aquella civilización, como la espectacular Mérida, el puente romano de Alcántara o los teatros de Medellín o Regina.


En plena vía de la Plata podemos acercarnos a conocer el yacimiento romano de Cáparra, situado a 36 kilómetros de Plasencia. Esta vía era una calzada romana que unía Mérida con Astorga a lo largo de casi 500 kilómetros y suponía un eje fundamental de las comunicaciones en la época.

En la ciudad romana de Cáparra hay un Centro de Interpretación en el que se puede ver un vídeo explicativo del yacimiento, con recreación de los distintos lugares, una maqueta y varias vitrinas con reproducción de objetos y utensilios que se han encontrado en las excavaciones.


El horario del centro de interpretación, que cierra el domingo por la tarde y el lunes, es el siguiente:

- Invierno (del 1 de octubre al 31 de mayo)
  Mañanas: de 10:00 a 14:00
  Tardes: de 16:00 a 19:00

- Verano (del 1 de junio al 30 de septiembre)
  Mañanas: de 10:00 a 14:00
  Tardes: de 17:00 a 20:00

La visita al yacimiento es gratuita y puede realizarse siguiendo un itinerario con paneles explicativos.




Cuando llegamos nosotros, el Centro estaba cerrado, por lo que decidimos empezar a visitar el yacimiento, aunque sería conveniente ir primero al Centro para tener una mejor idea de lo que vas a ver.


Una de las primeras ruinas que encontramos es la perteneciente a una antigua tumba, pudiendo leer en el panel explicativo que en Cáparra hay tres necrópolis, una de ellas en el lugar en el que está el Centro de Interpretación, que ha sido parcialmente excavada.




Seguimos con la visita hacia los restos de un anfiteatro, en el que se iniciaron los trabajos de recuperación en mayo de 2015 y del que se sabe que se construyó fuera del núcleo urbano en el siglo I d.C., con un gradería completamente de madera (lógicamente desaparecida), característico de los anfiteatros de las ciudades de tamaño medio.


Posteriormente, nos encontramos en la puerta sureste, uno de los tres accesos que tenía la ciudad y la única que ha sido excavada totalmente. Tenía una anchura de más de 4 metros, con dos bastiones a ambos lados, adosados a la parte exterior de la muralla. 




La visita es muy divertida para los peques, ya que van corriendo de aquí para allá. A continuación, caminando por la calle conocida como kardo maximus, llegamos hasta la domus o casa. 




Al lado de la casa, se encontraba algo que no puede faltar en una ciudad romana: las termas, sobre las que se ha construido una estructura transparente para tener un mejor acceso a ellas.


Enfrente de estas construcciones se encontraba la Insulae, que eran bloques de casas que ocupaban una manzana delimitada por calles. En sus bajos solían acoger tabernae o locales comerciales, aptos para albergar un almacén, talleres de artesanía o tiendas.




Ya desde aquí podemos ver el Arco de Cáparra, conocido también como tetrapylum, el edificio más importante que ha sobrevivido en la actualidad y en el que confluían las dos calles principales de la ciudad: la kardo maximus y la decumanus maximus. Es único en España y tenía una altura de 13 metros. Además en él se han descubierto importantes inscripciones referentes a la persona que mandó realizar este monumento, que era el jefe del cuerpo de bomberos de la ciudad.


A continuación, seguimos por la calle denominada decumanus maximus, que coincidía con la vía de la plata y tenía unos 4 metros y medio de anchura. Las casas y tiendas que daban a esta calle tenían unos espacios porticados de uso público y aquí podemos imaginar el ajetreo que tendría la ciudad en la época y como los carros y viajeros pasarían por esta vía hecha de granito.




Siguiendo esta calle, llegamos a la puerta suroeste de la ciudad, que era denominada "Puerta de la Ciudad".


Detrás del Arco, encontramos el famoso Foro, el espacio principal de la ciudad, del que apenas quedan restos.




Tras estar haciéndonos fotos y descubriendo cada lugar, rodeados de la bonita dehesa extremeña, fuimos finalmente al Centro de Interpretación.


Por último, apuntar que Cáparra fue municipio romano o Municipium en el año 74 d.C., ya que antes su población pagaba un canon y contribuía al ejército romano pero tenían su propia moneda, tierras y derecho propio.


Esta excursión es ideal para realizarla junto con la del pueblo abandonado de Granadilla que puedes leer AQUÍ, ya que se encuentran bastante cerca.


¡La ciudad romana de Cáparra te conquistará!


Información de interés:
Distancia desde Badajoz a Cáparra: 186 kms.
Distancia desde Cáceres a Cáparra: 97 kms.

viernes, 17 de febrero de 2017

EL BLOG EN LA REVISTA "DESTINO EXTREMADURA"

En estos dos añitos que lleva el BLOG en marcha, los medios de comunicación de Extremadura se han interesado en este proyecto realizándome varias entrevistas en radio y televisión.


La última de ellas ha sido para el número de enero de la Revista DESTINO EXTREMADURA y me ha encantado poder verla plasmada en papel, además ilustrada con algunas fotos propias.


Esta es una revista de turismo, editada por Onda Cero Extremadura, gratuita y de publicación semestral, en enero y junio de cada año.


Además en este número 30 celebra sus 15 años "haciendo turismo", ya que lleva desde el año 2002 publicando reportajes de Extremadura (y de Portugal), llegando cada vez a más gente y más viajeros y acompañando a todos los extremeños. 

¡Muchas gracias desde aquí al equipo de Onda Cero Extremadura por contar conmigo para este número, me ha hecho muchísima ilusión y guardaré la revista como un tesoro!






jueves, 15 de diciembre de 2016

GRANADILLA: UN PRECIOSO PUEBLO ABANDONADO

Un lugar precioso en Extremadura que gustará a peques y a mayores es el pueblo abandonado de Granadilla, al norte de Cáceres.

La historia de esta población está ligada a la creación del pantano de Gabriel y Galán, ya que en el año 1946 se decide su construcción y Granadilla se declara inundable, dejando a sus habitantes sin sus tierras de cultivo. En el año 1964 fue definitivamente abandonado.

Más tarde, en el año 1980, Granadilla es declarada "Conjunto Histórico-Artístico" y 4 años después se incluye en el Programa de Recuperación de Pueblos abandonados, provocando que cada año estudiantes se acerquen a esta localidad para ayudar en su rehabilitación, actualmente adscrita al municipio de Zarza de Granadilla.

Para visitar Granadilla hay que tener en cuenta que, aunque la visita es gratuita, tiene un horario, permaneciendo los lunes cerrado, salvo festivos nacionales. El resto del horario es:
- De abril a octubre, de 10:00 a 13:30 y de 16:00 a 20:00.
- De noviembre a marzo, de 10:00 a 13:30 y de 16:00 a 18:00.

La carretera de acceso al pueblo, desde Zarza de Granadilla, no está en muy buen estado por lo que hay que ir con precaución, pero a la vez disfrutando del bonito paisaje de pinos que nos rodea.

Una vez allí, hay una zona de aparcamientos para dejar el coche y una zona de merenderos al lado de unos columpios, con lo que es muy buena idea llevar unos bocatas y comer allí.

Nada más ver Granadilla llaman la atención sus murallas árabes y su Torre-Castillo. Entramos por la verja de acceso y nos decidimos primero a visitar su castillo del siglo XV, desde el que hay unas preciosas vistas del pueblo, del pantano y de la zona. La subida hacia la parte alta es por unas estrechas escaleras de caracol pero que se conservan en buen estado.

El castillo fue creado para la defensa del paso hacia tierras de Salamanca por la vía de la Plata y tiene cuatro plantas: un sótano, dos plantas para ser habitadas y una superior de sala de armas.

 

Pasear por este pueblo simplemente es encantador, sin peligro para los niños que lo pasan genial corriendo por las calles y viendo los huertos y todos los árboles frutales que hay ahora plantados, que dan un aroma espectacular.

Después de visitar el castillo, seguimos hacia la derecha para subir por unas escaleras habilitadas y caminar cerca de un kilómetro por la muralla desde la que se aprecian unas vistas impresionantes. Hay que tener cuidado con los niños ya que no dispone de barandilla, aunque se anda bien ya que es ancha.

Se considera a Granadilla la tercera mejor población amurallada de España, por detrás de Ávila y Lugo.

Después del bonito paseo por la muralla, llegamos a la parte no reconstruída de Granadilla, que está aprovechada con unas cercas que albergan toros, vacas y ovejas, con lo que los niños disfrutaron de lo lindo.

Seguimos ahora hacia la Plaza Mayor, que está en buen estado, y en la que se pueden ver casas señoriales de las familias de Granadilla, algunas de ellas del siglo XVI.

También merece la pena acercarse a ver la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, del siglo XVI, que no se visita por dentro.

Así paseando y disfrutando de este bonito pueblo llegó la hora de cerrar, con lo que salimos y decidimos ir caminando unos metros por una pasarela de madera que está a la izquierda de los columpios para disfrutar de unas bonitas vistas del pantano de Gabriel y Galán.

 


Granadilla es un pueblo que no te puedes perder, en el que los peques lo pasarán genial y que tiene unas vistas espectaculares. Otro tesoro más de Extremadura.

Información de interés:
  • Distancia desde Badajoz a Granadilla: 206 kms


  • Distancia desde Cáceres a Granadilla: 117 kms