viernes, 9 de junio de 2017

RUTA DE LOS PILONES CON NIÑOS

¡Qué ganas tenía de realizar esta excursión con los peques!

La ruta de los pilones es una de las más famosas del valle del Jerte y una de las muchas rutas que se pueden realizar en la Reserva natural de la "Garganta de los Infiernos".

Para iniciar el recorrido, fuimos hasta el centro de interpretación de la Reserva, que está situado entre los pueblos de Cabezuela del Valle y Jerte. Allí nos dieron un mapa de la ruta y nos explicaron que puede realizarse por el mismo camino de ida y vuelta o de forma circular, con la vuelta por la pista forestal, que se encuentra indicado en el recorrido.

La duración de la ruta es de una hora de ida y otra de vuelta, con 6,5 kilómetros de longitud total y se encuentra bien indicada, con carteles y señalizaciones en colores verde y blanco. Además gran parte de la excursión recorre entre las sombras de los bosques de los robles, con lo que se hace más llevadera en épocas de calor.

Empezamos el camino justo detrás del centro de interpretación con una buena subida por un camino de tierra, a veces con escalones hechos con listones de madera. 


De vez en cuando los árboles nos dejan ver las bonitas vistas del valle que vamos subiendo y parar un ratito a descansar.


También es muy agradable el sonido del agua del río que baja con fuerza e incluso podemos ver la cascada del manto de la virgen.


Seguimos la ruta, siguiendo los carteles indicativos, de vez en cuando sin árboles que nos den sombra pero siempre con bonitos paisajes. 


Cuando quedan ya unos 10 minutos para llegar a los pilones, vemos el cartel que indica la vuelta por el camino forestal al centro de interpretación, que es una pista más ancha.

En la parte final tenemos una bajada por un camino de piedras (que luego tocará subir).

Además por el camino vemos los cerezos típicos de la zona, ahora con el fruto en las ramas y que a los peques les encantó ver.


El paisaje es precioso nada más llegar, con un pequeño puente de madera que hay que cruzar y los bonitos pilones, con el agua cayendo con fuerza entre ellos.



Nosotros continuamos por la escalera que hay cruzando el puente, con un cable para agarrarse, para llegar a una zona más amplia en la que hay una fuente y se puede descansar.


Los más valientes disfrutaron de un estupendo baño, aunque el acceso a los pilones desde aquí no es sencillo y la corriente del río bajaba con fuerza, por lo que para los peques decidimos seguir subiendo hasta encontrarnos con una zona apta para que ellos disfrutaran del baño sin peligro.

Esta ruta no se puede realizar con carrito de bebés, por lo que es mejor realizarla con la mochila porteadora o con peques que estén acostumbrados a caminar.

Me ha gustado mucho esta excursión y recomiendo a todos los que no conozcan esta zona que se acerquen para disfrutar de la naturaleza, de los bonitos paisajes y, los más valientes, de un refrescante baño.


Información de interés:
Distancia desde Badajoz al Centro de Interpretación: 203 kms.
Distancia desde Cáceres al Centro de Interpretación: 113 kms.

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