jueves, 25 de mayo de 2017

LAS CORRALÁS DE TORREQUEMADA Y LA ERMITA DEL SALOR

¡Qué bonita está la dehesa extremeña en primavera!

Una agradable ruta circular para disfrutar de un entretenido paseo por el campo en estos días es la que parte del pueblo cacereño de Torrequemada, famoso por su cochinillo, en dirección a la ermita del Salor y vuelve por las corralás de esta localidad, que están en proceso de ser nombradas Bien de Interés Cultural.

Antes de iniciar el camino, fuimos hacia la plaza del pueblo y preguntamos a un amable vecino por MªJesús, la persona que tiene la llave para poder ver el interior de la ermita y que tiene una pequeña tienda cerca de la plaza.

Una vez conseguida la llave, fuimos con el coche hasta la denominada "Charca de Abajo", una pequeña charca con bancos de hierro alrededor, y lo dejamos ahí aparcado.  



Empezamos la ruta siguiendo los cercanos carteles que indican "Ermita del Salor", dejando a la derecha el camino asfaltado indicado a "Las Corralás", por el que luego volveremos y tomando el camino de tierra a la izquierda que se ve en la foto. Desde aquí andando a la ermita con los peques puede haber una hora aproximadamente. 



El camino no tiene pérdida, es todo recto, siendo necesario abrir alguna portilla de vez en cuando. Los peques lo pasaron muy bien correteando por la bonita dehesa extremeña y viendo las vacas, los cerditos y los caballos que nos encontrábamos a nuestro paso.

A lo lejos, según vamos caminando, podemos apreciar ya la ermita, confirmándonos que vamos por la ruta correcta. 



Para llegar a la ermita, cruzamos el río Salor por encima de un bonito puente de estilo medieval, en el que merece la pena pararse para disfrutarlo. 



La ermita de Nuestra Señora del Salor, de la que las primeras noticias se tienen del año 1.229, es de un tamaño considerable y de origen incierto, pensando algunos que puede ser templaria y otros que ya existía algún tipo de construcción en la época romana.

Desde aquí se aprecian además unas bonitas vistas de la sierra de Fuentes y vemos a lo lejos el pueblo de Torrequemada.
  
El interior es sorprendente, con tres naves decoradas con unos arcos de estilo mudéjar muy bellos y unas pinturas murales que no esperas encontrar aquí. ¡Merece la pena verlo! 


 

Para seguir con la ruta, volvemos sobre nuestros pasos y al llegar al puente medieval esta vez no lo cruzamos, sino que abriremos una portilla a la izquierda para seguir la ribera del río Salor, ahora sin camino. Andando al ritmo de los peques podemos tardar otra hora en llegar a las corralás desde la ermita. 



Seguimos el curso del río, sin cruzar, hasta que vemos unas piedras dispuestas en el agua a modo de pasarelas, que tampoco cruzamos, pero nos indican que ya vamos a dejar de caminar al lado del río.


Ahora cogemos el camino de tierra que está al lado de la casa, aunque seguimos en dirección paralela al río.


En unos metros llegamos hasta un puente nuevo, que cruzamos, en el que se inicia la carretera asfaltada que va hacia el pueblo.
 

Ya cómodamente por esta carretera llegamos al cartel que indica "Las Corralás" y seguimos la indicación para ir a conocer estas curiosas construcciones típicas de la zona.


Las Corralás son antiguas construcciones dedicadas a la cría del cerdo, actualmente sin uso, levantadas con el granito que hay en la zona, sin aplicar ningún tipo de argamasa (técnica conocida como "piedra seca"). Hay unas 230 corralás, algunas de ellas sencillas, otras dobles e incluso una comunal que usaban los vecinos que no disponían de una propia. 



Una vez que hemos disfrutado de este curioso paraje, estamos a una media hora del pueblo, podemos volver por dónde entramos e ir por el mismo camino tranquilos, pasando al lado de la "Charca del Prado", en dónde nosotros paramos a descansar y disfrutar del paisaje.

 
Se puede llevar carrito de bebé durante toda la ruta, excepto en la parte que va al lado del río que sería mejor llevar mochila porteadora. Si se quiere realizar la ruta con carrito, se puede ir y volver del pueblo a la ermita e ir y volver del pueblo a las corralás, sin hacerla de forma circular.


A los dos sitios se puede llegar en coche, pero perdemos el encanto de disfrutar de la naturaleza caminando.


Esta ruta es sencilla, ideal para realizarla con los peques, que disfrutarán de un bonito día de campo en la dehesa extremeña.



Información de interés:
Distancia desde Badajoz a Torrequemada: 124 kms.
Distancia de Cáceres a Torrequemada: 21 kms.

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