miércoles, 8 de junio de 2016

CASTRO CELTA DE CAPOTE

En el límite de la provincia de Badajoz con la de Huelva, en el término municipal de Higuera la Real, se encuentra un castro celta conocido como "El Castrejón de Capote", ciudad perdida de los celtas de la Beturia, en el que se puede disfrutar de un buen día con los peques.

El castro se encuentra situado en un cerro en un entorno muy bonito, en la confluencia de los ríos Sillo y Álamo y recorrerlo nos puede llevar aproximadamente una hora.

En el centro de interpretación, al que se debe acudir para conocer qué vamos a visitar y obtener el plano del circuito de la visita, ponen un interesante vídeo explicativo de la época en la que el castro estaba habitado y qué ocurrió allí cuando los romanos empezaron sus conquistas.

Los restos arqueológicos que se visitan pertenecen a la etapa comprendida entre los siglos V y I a.C. y en el yacimiento se pueden ver restos de viviendas, murallas, talleres y un pequeño santuario.




Una vez fuera del centro de interpretación, en el que nos atendieron muy amablemente, comienza la visita al castro, siguiendo el circuito arqueológico que nos han proporcionado. No se recomienda llevar carrito de bebé puesto que hay zonas de subida y bajada de escaleras, por lo que mejor llevar mochila porteadora para los pequeñitos. Además no olvides llevar agua, gorras y crema solar, si lo visitas en época de calor.

Una de las cosas que más gustó a peques y mayores cuando se inicia la visita es el puente colgante por el que hay que pasar para acceder a las excavaciones, ¡qué divertido!




El primer punto que nos encontramos del circuito arqueológico (porque lo primero de todo que vemos es el molino, que pertenece a otro circuito que explico más adelante) son las murallas, a continuación la torre defensiva y la puerta principal.


Los peques se divirtieron durante el recorrido y les gustó imaginar la vida de los celtas que habitaban allí.



La parte mejor conservada, desde mi punto de vista, es la zona de la plaza de entrada, talleres, calle central, santuario y viviendas.




En el plano proporcionado en el Centro de interpretación, también vemos que hay un circuito etnográfico, que se ve a la vez que visitas el castro, con tres puntos de importancia:
  • Los chozos, zahúrda y cochiqueras, situadas al lado del Centro de interpretación.
  • El molino de rodezno, que es el número 23 del llamado "camino de los molinos" y data del siglo XV.


  • El entorno natural, que se aprecia durante todo el recorrido, con el ruido del agua de fondo, las aves y la exuberante flora.


En el Museo Arqueológico de Badajoz se conservan algunas piezas encontradas en este yacimiento, como una losa con escritura tartésica, de gran importancia al ser la que inició el descubrimiento del castro.

Una vez finalizada la visita, al lado del Centro de Interpretación hay merenderos para comer pero preferimos buscar otro sitio con más sombra y nos recomendaron en el Centro ir a la zona del embalse del Sillo, que está muy cerca y que, aunque no dispone de merenderos, tiene encinas en las que comer muy a gusto al lado del río.

La visita al Castro Capote se puede complementar con la visita al centro de interpretación del cerdo ibérico en Higuera La Real.

Espero que te haya gustado esta excursión para pasar el día con los peques y te animes a conocer este bonito sitio en la provincia de Badajoz que forma parte de nuestra historia.

Información de interés:
  • Distancia desde Badajoz: 100 kms
  • Distancia desde Cáceres: 177 kms
  • Centro de Interpretación de Capote: 620855985

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